Es el sistema tradicional de colocación por excelencia.
Se recomienda colocar un rastrel de madera de dureza media-alta, atornillado a la solera.
Se recomienda la distribución de los rastreles paralela a la dirección menor del recinto. Se comprobará su paralelismo y nivelación. Se colocará una línea de rastreles como máximo a 10cm de las paredes.
La separación máxima entre rastreles será de:Es recomendable rellenar el espacio entre rastreles con aislantes, tipo planchas de poliestireno expandido, fibra de vidrio o lana de roca.
La tabla se clava sobre el macho, normalmente con clavadoras automáticas, con un ángulo de inclinación de 45º. Se recomienda la utilización de clavos de hierro de 1,4x40mm. Éstos penetrarán en el rastrel como mínimo 20mm.
Se dejará desde la tarima hasta la pared, una junta perimetral del ancho del rodapié, siendo como mínimo de 10mm.
Se desaconseja totalmente encolar los machos, que provocaría un efecto de mermas acumuladas.